1. ¿Por qué la norma ISO 14001 no es suficiente por sí sola?
La norma ISO 14001 certifica que una empresa cuenta con un sistema de gestión ambiental, pero no establece cómo se deben manejar específicamente los productos electrónicos. Las normas R2 y e-Stewards añaden esos requisitos específicos para productos electrónicos.
2. ¿Cómo se integra un programa de recompra en un flujo de reciclaje certificado?
Un flujo maduro se ve así: los activos se recogen y se inventarían por número de serie, se prueban y se clasifican, y luego se distribuyen según su estado. Los dispositivos de la generación actual que funcionan pasan por la recompra o la reventa (la ruta de mayor valor). Las unidades ligeramente más antiguas o parcialmente funcionales pasan por un proceso de reacondicionamiento para su reutilización o venta en el mercado secundario. Solo lo que realmente no se puede reutilizar entra en el flujo de reciclaje, donde el reciclador certificado recupera los metales y elimina los componentes peligrosos de manera responsable. Los certificados de destrucción de datos y reciclaje cierran el ciclo para el cumplimiento normativo y los informes ESG.
3. ¿Qué indicadores clave de rendimiento (KPI) debemos monitorear para demostrar que la sostenibilidad de la gestión de activos de TI (ITAM) está funcionando?
Las métricas más sólidas se dividen en tres categorías:
Desviación y reutilización: porcentaje de activos retirados que se reutilizan frente a los que se reciclan o se envían al vertedero.
Valor de recuperación: dólares recuperados a través de la recompra; ahorro de costos por la reasignación de equipos reacondicionados frente a la adquisición de nuevos.
Medioambiental: toneladas de residuos electrónicos procesadas por socios certificados; CO₂e evitado gracias a la reutilización.